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Consejos para una correcta limpieza y mantenimiento de jardines en verano

Textured natural background of many green leaves

El mantenimiento de jardines en verano garantiza el buen estado de las plantas. Cada época del año impone unas condiciones a las que debemos adaptarnos, y el verano está marcado por las altas temperaturas y la ausencia de lluvias, dos características que pueden acabar con cualquier jardín que no esté bien mantenido.
Por ese motivo, desde Grupo Floridablanca queremos ayudarte con estos sencillo consejos para que tu jardín luzca más saludable y productivo para tus intereses.

¿Por qué cuidar un jardín en verano?

En esta época del año la mayoría de las plantas lo pasan mal, aunque siguen mostrando gran parte de su belleza natural. Cuidar un jardín en verano consigue mantener a las delicadas flores en su mejor momento. Además, disfrutaremos de momentos agradables en un ambiente fabuloso, ideal para pasar una tarde veraniega con amigos.

Las altas temperaturas y la humedad de diversas zonas del país causan estragos en las plantas, que pueden perder buena parte de sus fuentes de nutrientes. Al fin y al cabo, la escasez de agua llevará a algunas a que se marchiten sin remedio.

Incluso el césped podría empezar a perder su tono verde tan potente. Así, si no cuidáramos del jardín, este no tardaría en marchitarse ante el calor, algo que debemos evitar a toda costa para seguir disfrutando de él el resto del año.

Consejos para cuidar jardines en verano

El primer factor en el que tendremos que centrar nuestros esfuerzos es en el riego. Es recomendable regar a primera hora de la mañana o al atardecer, momentos del día en el que el calor no es tan intenso. Si optáramos por las horas centrales del día, lo más probable es que el agua se evapore antes de penetrar completamente en el suelo.

Además de esto, conviene regar en función de la temperatura que va a hacer y el tamaño de las plantas si están en maceta. También es importante apostar por un riego en profundidad y espaciado en vez de por uno superficial cada día. Esto nos permitirá que todas las plantas absorban la cantidad de agua que necesitan. Por ejemplo, las más grandes van a necesitar una gran cantidad de líquido, algo que no ocurrirá con las más pequeñas que permanezcan en macetas.

Por otro lado, no podemos despreciar los cuidados al césped, ya que la hierba contribuye a rebajar la temperatura del ambiente. Será necesario cortarlo para mantenerlo a buen nivel, pero no tanto como para exponer la raíz, lo cual solo afectará negativamente a la planta. En cuanto al riego, podemos seguir con la misma pauta que para las demás plantas del jardín. Esto se debe a que el césped se adapta con facilidad a la disponibilidad de agua.

Algo que podemos hacer para mantener el colorido del jardín es sustituir las plantas de primavera por las de verano. Estas están mejor adaptadas a los rigores de las altas temperaturas y nos costará menos mantenerlas. Además, si tenemos plantas de bulbo, como los tulipanes o los narcisos, en cuanto la flor se marchite podemos eliminar el tallo y desenterrar el bulbo. A continuación, lo limpiamos de tierra y lo guardamos entre papel de periódico en un lugar seco y aireado para que aguante hasta la siguiente temporada.

Por último, el abonado es otro factor que no debemos perder de vista. El verano es un buen momento para esta labor la mantenerse las plantas más activas. Lo ideal es actuar bajo la demanda de estas y siempre apostando por el orgánico, ya que es el que mejor rendimiento ofrece.

En definitiva, el mantenimiento de jardines en verano ayuda a que resistan los rigores del calor. Con unos cuidados básicos conseguiremos buenos resultados. Sin embargo, en caso de tener dudas de cómo actuar, en Grupo Floridablanca somos profesionales expertos en cuidado de jardines y en crear espacios saludables.